Todo comenzó en la casa de María. María había invitado a sus primas Clara y Elena para ver una película de hadas. Cuando iba por la mitad, se metieron dentro de la película.
—Estamos dentro de la película —dice Clara asustada.
—¿Cómo vamos a salir? —dice María.
—Seguro, hasta que no termine la película. Pasó tiempo y era cuando las niñas de la peli se comvertían en hadas.
—¿Qué pasaría si en la película nosotras tres nos convertimos? Puede que cuando salgamos seamos hadas —dice Elena.
—Vamos a decir si nosotras nos podemos convertir —dice Clara.
Y las tres se lo fueron a preguntar a un hada.
—Si, pero entonces os tengo que convertir en un hada —dice un hada.
Entonces les convirtieron en tres hadas y volvieron a casa con sus poderes mágicos, para siempre.
