Un día por la tarde, saliendo del colegio, de las actividades de la tarde, vi un pajarito malherido. Tenía un ala rota, que se la había picado una cigüeña.
Me lo llevé a mi casa. Mi hermana pequeña me ayudó a cuidarlo. Y a darle de comer.
Al día siguiente fuimos al campo. Le cogimos unos gusanos y mucha más comida. Al final dejamos que se fuese el pajarillo. Y encontró a su familia.

