Ya casi que había que ir al colegio. Sólo quedaba una semana. Ana estaba muy nerviosa, porque no sabía con qué profesora le tocaría este año.
—Mamá, ¿con qué profesora crees que me va a tocar este año? —pregunta Ana.
—Yo creo que te va a tocar con Laura, tu antigua profesora de tercero de infantil —responde su madre.
—Yo creo que con la señorita Ana no me va a tocar —dice Ana.
—Entonces, Ana, ¿con quién quieres que te toque? —le pregunta su madre.
—Yo quiero que me toque con la señorita Sonia —dice Ana.
Cuando ya pasó toda la semana:
—¡Qué bien! Hoy es mi primer día de 3º B de Primaria. Estoy un poco nerviosa —dice Ana.
—Venga Ana, ponte en fila con tus antiguos compañeros —dice su madre.
—¡Vale mami! ¡Adiós! ¡Hasta luego! —responde Ana.
—¿Qué tal has pasado estas vacaciones, Ana? —dice Marta, una de sus compañeras de clase.
—Muy bien. He ido a la playa y he estado nadando y buceando. ¿Y tú qué tal? —responde Ana.
—Yo, en vez de ir a la playa, he ido al pueblo de mis abuelos. Me lo he pasado muy bien, porque fuimos cantando por las calles cantando canciones de verano —responde Marta.
—Hola Teresa, ¿qué tal estás? Te he echado mucho de menos durante el verano —dice Ana.
—Estoy muy bien, ¿y tú? —responde Teresa.
—Yo también muy bien, aunque un poco nerviosa —responde Ana.
—Seguidme por favor —dice su profesora de 2º.
—¡Qué bien! ¡Qué ilusión! Vamos a descubrir quién será nuestra nueva profe —dice Marta.
—Esta será vuestra nueva clase. Este será vuestro tutor, Raúl —dice la señorita.
—¡Qué bien! Nos ha tocado con un profesor muy bueno, Marta —dice Ana.
Cuando ya regresaron a casa:
—¡Mamá! Me ha tocado de profesor Raúl —dice Ana.
—Pues qué bien —responde su madre.
Y así termina esta historia.
(Escrito el 27-11-2008).

